Salir del laberinto

Una vez más, el debate en la Argentina se concentra sólo en la actualidad inmediata, carente de toda perspectiva.

Constituyen rasgos ya habituales en el país, el cepo y atraso cambiarios, control de precios, virtual congelamiento de tarifas, creciente intervencionismo estatal, distorsión de las reglas de juego de la economía, persistente devaluación del peso, mayor desaliento a la inversión productiva, desabastecimiento por caída en la oferta de productos, y menor calidad de los servicios públicos por la baja de inversiones en el sector, entre otras.

Después de octubre

Una vez más, el debate en la Argentina se concentra sólo en la actualidad inmediata, carente de toda perspectiva.
Ello a pesar del hecho que aún en un año deprimido en su actividad económica a causa de la pandemia, se haya registrado la segunda inflación más alta de Latinoamérica (36%) detrás de Venezuela, ni que el país detente la poco honrosa ubicación (8°) en el ranking mundial de altas inflaciones, en un mundo que al respecto mayoritariamente, ostenta tasas casi nulas o negativas.